Mercedes Oñate Bañados
Micael, un
joven adolescente, gustaba capear las
olas con su tabla, feliz practicando ese deporte.
Al cursar 8ª
Básico, repetía el año, incrédulo en la Virgen del Carmen y en su desesperación
le pidió que por favor, le ayudara a pasar de curso, si no lo ayudaba, no
creería en ella.
Micael pasó
de curso, pero se olvido de su petición.
Un día
solfeando algo negro golpeo su tabla con fuerza tres veces seguidas .Él la corrió insultándola. La cosa negra desapareció.
Al encontrarla
y voltear la vio asombrado la primera imagen de la Virgen del Carmen.
Hoy es fiel
devoto.