CUENTOS PARA MIS PEQUEÑITOS Y MIS PEQUEÑITAS

Cuentos creados para ti, con la intención de animarte cuando veas que vas a desfallecer, animo tu eres capaz, no lo olvides, se perseverante y responsable en lo que te comprometes

martes, 23 de agosto de 2011

ATRAVÉS DE MIS OJOS



16-08-2011

Mercedes Adelaida Oñate Bañados

A través de mis ojos, veo pasar miles de personas.

En las estaciones del metro, en el metro tren.

Como ganados pasan a cierta hora pic, gente sin alegría, rostros serios, preocupados, tristes, audífonos en los oídos, sin siquiera mirar al que tienen al lado, ¿A quién paso a llevar?

Gente joven sentada sin dar el asiento a personas mayores o con niños.

Algunos leen, pero todos incomunicados, absortos. Miradas en el vacío.

Jóvenes tatareando una canción que escuchan, con los audífonos tapando sus oídos y contaminándose, aún volumen que todos escuchan.

Algunos niños se escuchan conversar, con esa alegría que desborda y contagia, pero son los menos.

A través de mis ojos veo pasar miles de personas, en las estaciones del metro, jóvenes sentados en las escaleras, aferrados a sus Nootebok como que se les fuera la vida.

Otros conversan, algunos solos esperando a alguien, gente que suben y bajan de un nivel a otro nivel, cambiándose de línea, otros que devuelven lo avanzado por que se han equivocado.
A través de mis ojos veo pasar el amor.

lunes, 15 de agosto de 2011

Cucardas



Las conoces son hermosas, así fue como me hice cargo de un montón de palos en una poda que fui hacer donde mi amiga Ana Q. E.D. Y en Septiembre. Época que no se poda, pero como ella me había pedido lo hice. Además después me pidió que me trajera todos los palos para que le sacara raíz. Ya en casa, tome dos tarros les puse agua y coloque los palos, todos los días le colocaba agua fresca. Una semana después, vino Ana a visitarme. Mi hijo Marco estaba chico, me dijo lo siento no te voy alcanzara terminar el chaleco que le estoy haciendo a Marquito. Yo sin tomarle peso a sus palabras le dije no te preocupes “después será”. Y me pregunto ¿cómo estaban los palos de las cucardas?, se los mostré y le dije están iguales que cuando me los distes. Ese después será… no llego.

Me llamaron a colocarle una inyección pero era a la vena y habría sido conejillo de india, hacías muchas lunas que no colocaba inyección a la vena, así que buscaron otro practicante. mm vine con mi hijo en brazo tenía 4 meses de nacido, quede de volver, y no lo hice, cuando me avisaron que había fallecido, no se imaginan la angustia que tenía el no saber si Dios la Había perdonado de las faltas que hubiese cometido, pero no tenía mi religión más me angustiaba, aunque el Dios es uno para todo. Asistí al velatorio y a sus funerales, pero no estaba tranquila, Días después regando en el patio había cambiado el agua a los palos de cucarda y nada, ni un brote ni amago de salir una raíz, entonces ore mientras regaba y le pedí al Señor con todo mi corazón y con toda la fe que tenía, en Él que me enviara una señal, si Ana estaba con él y bien, termine de regar y de oral y me fui, ha ser mis quehaceres y atender a mi hijo. Anocheció, me acosté haciendo la oración antes de dormir y al día siguiente me levando a prepararle la leche a mi hijo, cuando en uno de los tarros había una media cucarda abierta y de color rosado y yo había podado un arbusto de cucardas naranjas, lo único que atine a decir fue Alabado sea el Señor, entendí que ese era el mensaje y que Ana estaba muy bien.

CUENTOS PARA MIS PEQUEÑOS Y PEQUEÑAS: Soñé Contigo

CUENTOS PARA MIS PEQUEÑOS Y PEQUEÑAS: Soñé Contigo: "Era un día frío, nublado a juzgar por mi indumentaria, ese día soñé contigo.


Soñé que te buscaba, por cada estación del metro dond..."

Soñé Contigo



Era un día frío, nublado a juzgar por mi indumentaria, ese día soñé contigo.



Soñé que te buscaba, por cada estación del metro donde solíamos encontrarnos, sin ningún resultado positivo.
Te buscaba en cada vagón del metro tren, en los horarios acostumbrados y nada.



Hasta que un día buscándote te divise en un vagón repleto de gente preocupados de sí mismo, entre la muchedumbre trate de acercarme, al hacerlo, el metro tren se detuvo de improvisó y tú bajaste rápidamente. Te seguí, subiste las escaleras y yo detrás, pero cuando bajaba detrás de ti, rodé por la escalera hasta llegar al último escalón. Pensé que me habías visto, como pude me incorpore y extendí mis brazos para abrazarte y me encontré que no estabas. No me habías visto…